El feminismo autogestivo de Mujeres Creando

Entrevista a Charo, de Mujeres Creando (La Paz, Bolivia)

La primera vez que leí a María Galindo, algo en mí se quebró, todo lo que creía conocer a cerca del feminismo y de la lucha de las mujeres por la igualdad alrededor del mundo se tambaleó y se abrió una puerta. Comprendí que el feminismo no es uno, que existen muchas formas de entender la lucha de las mujeres y que el movimiento es tan diverso como lo son las mujeres en todo el planeta.

Muchas veces el intelectualismo y el “feminismo de despacho” dejan fuera a miles de mujeres cuyas realidades se escapan a la “normalidad” de la vida en el sistema capitalista y globalizado. No tiene en cuenta el origen rural, la realidad económica, la discriminación racial, la tradición, la Comunidad… la realidad concreta de cada mujer. El feminismo tiene que salir a la calle, tiene que surgir de la calle, tiene que gritar desde las voces de las mujeres que no son escuchadas.

El feminismo no es un concepto abstracto pues nace del trabajo y la lucha de millones de mujeres, con millones de realidades diversas, alrededor de todo el planeta Tierra.

No sólo se trata de buscar justicia e igualdad para las mujeres, se trata también de quebrar un sistema injusto y construir una nueva forma de vivir y desarrollarse como personas libres, a través de acciones concretas y directas.

Mujeres Creando es un referente para el mundo, un ejemplo de cómo se pueden transformar las realidades de las mujeres, creando comunidad, autogestionándose, apoyándose unas en otras. Mujeres Creando es lucha colectiva y es también un espacio donde poder desarrollarse, y desde el que dar contestación y construir un discurso propio.

Allí en la casa que tienen en La Paz, La Virgen de los Deseos, nos recibe Ana Rosario (Charo), integrante del movimiento desde hace años. En esta casa las mujeres sirven almuerzos todos los días; por un precio muy asequible puedes ir y disfrutar de una comida rica y saludable, además de conocer todas las actividades que llevan a cabo y pasar horas y horas entre los libros que componen su biblioteca. Es un espacio abierto a todo el mundo, donde se puede participar y conocer todos los trabajos que llevan a cabo.

En la casa tienen también la Oficina de Mujeres en Busca de Justicia, donde trabajan apoyando a todas aquellas mujeres que necesitan ayuda en procesos, muchas veces judiciales, para poder salir de su situación de violencia. Cuentan con varias salitas desde las que hacen sus programas de radio en Radio Deseo. También hay espacios donde hacen actividades culturales como conciertos o proyecciones de películas. Cuentan con aulas para sus talleres y clases, y además tienen varias habitaciones donde pueden alojarse aquellas mujeres que acuden a la casa y no tienen donde ir.

Allí, en una de las salas donde hacen sus talleres, junto a algunas obras de arte realizadas por componentes del movimiento, entrevistamos a Charo.

¿Qué es Mujeres Creando?

Mujeres Creando es un movimiento feminista de mujeres rebeldes; de mujeres que se han autoconvocado desde diferentes lugares sociales. Es un movimiento formado por mujeres heterogéneas procedentes de diversos espacios sociales: “Existimos mujeres que hemos estado en el convento, mujeres que somos desempleadas, mujeres rurales, viejas, jóvenes…mujeres venidas de diferentes lugares sociales”, dice Charo.

El movimiento se constituye en un referente político muy importante en Bolivia porque es un movimiento autogestionado y autónomo, que no pertenece a ninguna ONG, ni organización, ni partido político, y que trabaja desde hace ya más de 20 años. Es un movimiento que tiene un pensamiento propio sobre el feminismo; un pensamiento construido a partir de la práctica que desarrollan; a partir de lo que ellas denominan política concreta: “Un pensamiento que pueda trascender en la vida real, respondiendo de manera concreta a las diferentes problemáticas a las que se enfrentan las mujeres”.

Charo nos cuenta cómo trabajan, dando una respuesta concreta a la violencia, a través de la Oficina de Mujeres en Busca de Justicia. Esta oficina lleva adelante varios casos y acompaña a cada mujer en su proceso de búsqueda de justicia, un proceso muchas veces judicial, en el que hay que ir desarrollando respuestas concretas a los diferentes casos que viven las mujeres.

Hay muchas mujeres en Bolivia que sufren violencia machista a las que la justicia estatal no da una respuesta. Existen mujeres que han perdido a sus hijos o que tienen que convivir con su maltratador y no están respaldadas por el sistema. La Oficina de Mujeres en Busca de Justicia les ayuda dándoles apoyo en los trámites judiciales, pero también ofreciendo un lugar seguro en el que pueden refugiarse y en el que pueden encontrar acompañamiento durante todo el proceso.

Un movimiento autogestionado y desvinculado de las instituciones

Mujeres Creando es un movimiento autónomo, no trabaja con ONGs, ni con instituciones estatales, ni con organizaciones de ningún tipo. Sus razones son claras, Charo comenta que “si formas parte del Gobierno, tarde o temprano tienes que desarrollar las tareas o las normas, y desenvolverte dentro de sus límites. Finalmente pereces en tus ideales y planteamientos”.

Mujeres Creando no forma parte de instituciones porque no quiere reproducir las relaciones de poder y de servilismo, donde unos mandan y otros obedecen.

“Para nosotras es muy importante constituirnos en un movimiento feminista autónomo, de tal forma que somos capaces de desarrollar contestación, de desarrollar un pensamiento libre, de poder manejarnos dentro del marco ético, dentro de todo lo que nosotras creemos y poder llevar adelante nuestras luchas sin tener que preguntar qué podemos o no podemos hacer”, declara Charo.

Desde el movimiento se muestran muy críticas también con todas aquellas personas que trabajan y desarrollan el feminismo desde despachos, haciendo especial referencia a aquellas que forman parte de ONGs. Según Charo, estas mujeres que hablan de feminismo desde un despacho están manteniendo la estructura jerárquica de opresión, están manteniendo determinados privilegios.

En las casas que tiene el movimiento en La Paz y Santa Cruz, La Virgen de los Deseos y Los Deseos de la Virgen respectivamente, todo proviene del fruto de su trabajo y esfuerzo. Cada cuadro, cada libro, cada cartel nace del trabajo de estas mujeres y está sostenido por su lucha.

“Nosotras somos contestatarias, somos rebeldes, somos putas, somos mujeres histéricas. Desde ahí luchamos, desde ahí hablamos”.

La toma de conciencia

El machismo está presente en la sociedad, tanto en el espacio público como en el privado, de muchas formas. Desde hace tiempo se leen muchos textos a cerca de la importancia de la toma de conciencia del problema por parte de todos los miembros de la sociedad. Sin embargo, hablando con Charo se nos plantea otro punto de vista sobre el aspecto de la toma de conciencia; y es que las personas ya somos conscientes de que este problema existe, de lo que se trata, por tanto, es de decir claramente y sin tapujos lo que pensamos y sentimos las mujeres sobre cada uno de los problemas que nos afectan; de mandar mensajes directos que incomoden, que señalen a los agentes del problema.

Según las propias palabras de Charo, en Mujeres Creando no trabajan un concepto light de concientización. “Las mujeres sabemos de las opresiones o de los límites que encontramos a veces en la escuela, en la universidad, en el trabajo… Porque hay acoso, porque hay violencia, porque todo el rato te están lloviendo normas de cómo tienes que ser Mujer, para ser valorada, para ser tenida en cuenta.”

Mujeres Creando está presente en el espacio público a través de los grafitis, en los que plantean pensamientos claros de cuestionamiento. Desde el movimiento creen que es una lucha, la de estar presente, la de incomodar diciendo lo que piensan, lo que sienten. Es una forma de hacer llegar su mensaje a todo el mundo. “Nosotras no queremos concientizar, queremos incomodar a la sociedad porque existen muchas relaciones opresivas en las que estamos viviendo y no vamos a llegar a cerrar los ojos sin haber hecho algo”.

“Nosotras convocamos a las mujeres a rebelarse, a tomar la palabra en primera persona, a organizarse… ¡Por qué tenemos que seguir calladas! ¡A gritar basta!”.

De la teoría a la práctica

Mujeres Creando no sólo desarrolla contestación ante el machismo y las injusticias a través de un discurso propio. Gran parte de su trabajo está destinado a la creación de herramientas que ayuden desde la práctica a las mujeres, herramientas que van poco a poco calando en la sociedad.

Una de sus propuestas es Radio Deseo, un canal de radio creado por María Galindo, una de las fundadoras de Mujeres Creando, en la frecuencia 103.3 en la ciudad de La Paz. Se trata de un canal de comunicación que da voz a las mujeres y trata todos aquellos temas, como la maternidad, el aborto, la defensa personal… que son olvidados por el resto de medios de comunicación. Se trata de una nueva forma de comunicar; de cambiar los paradigmas de hacer comunicación. María Galindo está construyendo una nueva mirada y dando voz a las mujeres a través de este proyecto.

Charo habla claro al respecto: “En la sociedad boliviana las mujeres a veces tomamos la palabra y a veces puede ser que no sea bienvenida, precisamente porque es una mujer la que está hablando, la que está cuestionando, y eso incomoda, hace mucho ruido”.

También tienen los grupos de estudio y de trabajo, a través de los cuales las mujeres pueden leer, estudiar sin estar mediadas por una nota o una institución. La casa se constituye en un espacio en el que las mujeres pueden llegar, formarse, descansar, desarrollar aquellas actividades que ellas quieran elaborar. Pueden trabajar aportando lo que cada una considere, pueden cocinar, pueden tejer…

El movimiento plantea que el trabajo manual y el intelectual no tienen por qué ir separados, sino que pueden ir unidos. Es una forma de luchar también contra el sistema económico que las margina y las empobrece, de manifestarse de manera rebelde ante un sistema que les perjudica, plantean que se puede vivir de otra manera.